Ámsterdam (II)
El sábado 11/04/2009 nos levantamos después de hacernos un poco los remolones a eso de las 9. Rápidamente después de una ducha y un desayuno de los nuestros (zumo, tostadas, pavo y queso) salimos del hotel con la intención de ir a ver el esperado ¡Museo Van Gogh!
Fuimos directamente, tomamos el tranvía en la parada del hotel y nos bajamos en la estación más cercana, no debían ser más de las 10:30. Pues bien, la cola que había para entrar al museo era increíble salía a la calle y giraba en la primera esquina, sinceramente no sabemos donde acababa. En vista de este espectáculo los dos decidimos que, como seguro que habría alguna otra visita a esta ciudad, este museo se podía ver en otra ocasión y fuimos a tomar unos cafés a una terraza mientras trazábamos el plan b para este día :(
Decidimos que la mejor opción, ya que hacía una mañana de sol fantástica, era ir primero al Vondelpark. Un parque urbano de 47 hectáreas situado en el centro de Ámsterdam. Un lugar maravilloso para pasear, hacer deporte, tomar el sol, etc. Está lleno de árboles, animales, lagos y césped; sin duda es el Hyde Park de Ámsterdam y creo que todas las grandes ciudades necesitan algo como esto para que sus habitantes puedan relajarse paseando tranquilamente.
Después del paseo matutino disfrutando del Vondelpark pusimos rumbo a otro lugar que queríamos visitar, el mercado flotante de las flores (Bloemenmarkt). Situado en el centro de Ámsterdam, junto al canal Singel y esta vez si que nos topamos de lleno con toda la horda de turistas que esta Semana Santa invadían la ciudad. Poco a poco nos fuimos abriendo paso y contemplamos la gran variedad de flores y plantas que había en este antiguo mercado, dicen que el más surtido de Europa. Lo llaman flotante porque está situado en un canal y antiguamente los puestos de flores eran barcos a la orilla del mismo, pero hoy en día es un poco diferente y aunque está en el canal los barcos creemos que están completamente varados.
Ya muertos de hambre, era hora de comer, nos paramos en un restaurante del centro y tomamos dos cervezas, una ensalada y una tortilla, todo bastante bueno y a un precio aceptable. Sorprendentemente y lo digo irónicamente, mientras comíamos se puso a llover. Como ya he comentado antes el tiempo en esta ciudad es imprevisible y toda la mañana habíamos estado paseando en maga corta. Pues bien fue sentarnos a comer, se empezó a tapar todo y estuvo lloviendo una media hora, justo paró cuando habíamos acabado y nos decidíamos a continuar nuestra ruta. Tuvimos suerte otra vez.
Despés de comer, fuimos a una tienda a comprar pegamento para confeccionar nuestro diario de viaje tradicional – Moleskine, que ahora sirve de base para no olvidarnos de nada aquí en 2nomadas y paseando decidimos que podíamos ir a un mercadillo de ropa por el que habíamos pasado el día anterior y a ver la casa de Anna Frank. En el mercadillo nos compramos un par de camisetas y un vestido, el sitio es sensacional y hay ropa muy divertida, original y cosas sorprendentes. Las camisetas que nos compramos las podéis ver en esta web www.nili4u.com y el vestido a la nómada le queda espectacular, hasta en Barcelona le preguntan donde lo ha comprado.
Después de hacer algo de gasto en el mercadillo paseamos hasta encontrar la casa de Anna Frank que nos costó bastante. Como no podía ser de otra manera estaba flanqueada por infinidad de turistas así que entrar ni se nos pasó por la cabeza, como antes con el Museo Van Gogh otra vez será. Decidimos que era mejor tomar una cerveza en una terraza y disfrutar de las últimas horas de luz de Ámsterdam antes de volver al hotel a descansar que mañana nos tocaba despertarnos temprano ya que salíamos para Bruselas temprano.
Antes de llegar al hotel y de una última visita a la Plaza Dam, pasamos por un supermercado donde compramos nuestra cena de lujo y completamos el desayuno del día siguiente (uvas, pan, pavo, paté y un yogurt). Llegamos al hotel cansadísimos y después de una ducha fuimos directos a dormir que al día siguiente sonaba el despertador a las seis y algo para poner rumbo a la estación central a tomar el tren ¡Con destino Bruselas!












